Devocional: 21-06-2026
Tema: La oración
Título: La Oración con poder
Mensaje. Podemos orar con poder, aunque
nuestro cuerpo no quiera.
Texto: Rom 8:26 “Así mismo también el Espíritu ayuda nuestra
flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el
mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles”.
En
verdad que somos débil para orar. Nuestro cuerpo no quiere orar. Se tiene que
dominar, hacer morir los deseos del cuerpo. Cristo mismo oro como nadie jamás a
orado. Cuando nos sentamos sin ánimo, sin ganas de orar, pesados, decaídos,
deprimidos, tristes, apocados, desanimados es hora de que oremos. Es hora de
que el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades, que nos asista.
¿Por qué nos debe asistir el Espíritu Santo?
Porque:
1.
Somos Débil.
2.
El
Espíritu de Dios es dado para ayudarnos, consolarnos.
Es importante que comprender que:
1.
Debemos
ser transformado, nacer de Dios.
2.
Para
poder interceder por nosotros el Espíritu Santo.
¿Porque debemos nacer de nuevo?
1.
Porque
no hemos muertos. Debemos morir a la carne y nacer del Espíritu de Dios.
2.
Estamos bajo nuestros intereses, no los del
Espíritu de Dios. Corremos a nuestras expensas, nuestras fuerzas, no bajo la
del Espíritu.
¿Como nos ayuda el Espíritu Santo?
1.
Cuando
oramos intensamente.
2.
Con
gemidos indecibles. Cuando oramos de corazón a Dios.
¿Cuáles son las oraciones que debemos hacer?
Por
la situación adversa, los desafíos diarios, y nuestras debilidades. Por la
salvación de los perdidos, enfermedad, otras situaciones.
¿Como
lo hace el espíritu Santo en nosotros?
Con gemidos
indecibles.
Cuando oramos,
recibimos su poder, y es tan grande, intenso o extraordinario que no puede ser
expresado o descrito, en especial referido a una emoción o un sentimiento
intenso, que las palabras son pocas, sale un gemido.
El
Espíritu unge para que lo puedas hacer. Puedas dolerte, lamentarte por la
situación, con el corazón, para que Dios escuche, y responda a la oración, y
actúa a favor de lo que estas pidiendo.
Es como tener
sufrimiento de dolores de parto, de dolor del corazón. Se esfuerza con todo el
alma, corazón y mente. Con ansias de lograr el nacimiento. Gal 4:19
¿En
tu vida como lo harías?
1.
Halo con todo el
corazón, no con las intenciones de la carne.
2. Debe ser con el corazón, con sus intenciones puesta en los
intereses de Dios y en su voluntad.
3. Presentada tu oración, explicando a Dios tu necesidad, y tu
interés por que Dios lo haga.
En conclusión.
La oración
es a tu manera, de acordó a cómo te enseña la palabra, la experiencia, pero
mejor es en el Espíritu. La palabra te enseña a perdonar, a comunicarte con tu
adversario, o con la persona que estas ofendido, o algo semejante, para que
Dios te escuche, y te perdone, y te saque de la situación adversa donde estas
metido. No te encierres en un callejón sin salida. Espera en Dios, el hará. El
abrirá caminos que tu no te imaginas que existen en ese momento, para dar
salida a tu situación, o problema.
Por
otra parte, si eres bautizados¡, con las lenguas santas, ellas te ayudan a
interceder. Pues estas están dadas para hablar a Dios, como don. Es necesario
pedir su Bautismo, y una señal de que creemos en él es el hablar en lengua. Reservada esta promesa para la novia del
cordero. 1Cor 14:2.
Que Cristo sea
formado en cada uno, que nazca de nuevo, que se forme su carácter en ti. Mueras
para ti y vivas para él.
Recordemos
lo que hemos mencionado:
1. Puede interceder de todo corazón, no en la
intensión de la carne, sino en la intensión del Espíritu, que conoce el corazón
de Dios, y lo que sea mejor para ti y los más beneficioso para ti. Con ansias,
con todo el entendimiento. Pero según los intereses de Dios. Conforme a la
palabra de Dios, los anhelos de Dios y no los personales. Ejemplo: por sus
llagas somos sanado.
2. El que habla en lengua, así mismo se edifica, es
decir: debe ser en privado, habla los misterios, y habla a Dios. Con gemidos y
en el Espíritu Santo. Dando la libertad emocional para que, controlado por El
Espíritu, él interceda por nosotros.
3. La oración en el Espíritu Santo es la forma que
Dios permite por la debilidad humana, romper las fortalezas. Porque no se pelea
con armas carnales para vencer, los espirituales debemos pelear con lo
espiritual. 2Cor 2:14
Por
último, es importante, que no apagues al Espíritu Santo, que hay en ti, no
dejes de hablar en las lenguas, no la impidas, pero todo en su debido orden. En
unidad, en la congregación, en privado y con los hermanos que comprenden. Jesús
oro en el Getsemaní, oraba y como grandes gotas de sangre salían del, esa es
una intensidad en la oración, se observó su agonía, y vino un ángel y lo fortaleció.
Oremos: Señor danos de esta promesa
maravillosa de tu Espíritu Santo, para que seamos una nueva criatura, podamos
orar intensamente, y ayúdanos en nuestras debilidades. fortalécenos e intercede
Jesús por nosotros con tu Espíritu Santo, en nombre de Jesús.
Fuente: Yiye Ávila.
Resumido y explicado: Por Martiza Moya Noriega.
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