Tú encuentro con Dios.
Confía en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos. Isaías 26:4.
Tema: El encuentro.
Título: El profeta tiene un encuentro con Dios.
Mensaje: El profeta Isaías tiene un encuentro con Dios y este lo hace confiar en
él.
“En el año que murió el rey Uzías
dice Isaías: vi yo al Señor sentado sobre un trono alto, sublime, y sus faldas
llenaban el templo”, Isaías 6:1.
Isaías era el profeta de la corte, primo del rey Uzías, que
gozaba de su amistad y los privilegios propios de su parentesco. Sin embargo,
un día tuvo que enfrentar la muerte del rey Uzías y ese acontecimiento afectó
mucho la vida de Isaías.
¿Por qué? Porque: el rey Uzías fue un buen rey, coronado a
los 16 años e hizo lo recto ante Dios, mientras persiste en buscarle y fue
prosperado por 52 años, también era entendido en asuntos espirituales. Su
reinado trajo terror a los enemigos de Judá, Israel, con un poderoso ejército y
máquinas de guerra inventadas por ingenieros de la nación.
Fue
un reinado de bonanza, paz, gran prosperidad, fortalecimiento militar,
expansión de Judá. Isaías tras la
muerte del rey, enfrenta ahora temor, incertidumbre, decepción, no comprende lo
que está pasando y decide ir al templo.
Por
tanto:
a.
Para tener un encuentro con Dios:
. Hay que acudir a él.
. En cualquier momento y situación.
. En oración sin importar el lugar donde estemos.
¿Por qué?
Es lo que debemos hacer cuando vivimos situaciones difíciles como estas.
Recuerda que en su presencia derrotamos todo miedo,
recibimos fortaleza y consolación.
Por esta razón el profeta Isaías
va al templo.
Para tener un encuentro
con Dios, es fundamental mantener presente, que Dios gobierna sobre todas las
cosas, en todo tiempo. Isaías cuando va al templo ve “al Señor sentado en
su trono alto y sublime” esta posición que vio el profeta Isaías del Señor,
indica gobierno, autoridad. Esto lo
entendió muy bien el profeta
Isaías.
“Y sus faldas llenaban el templo”, las faldas (del hebreo “Shul”,
traduce también: falda, orilla, orla, borde de la vestidura) nos recuerdan las
túnicas usadas por los gobernantes, reyes, magistrados, sacerdotes,
autoridades. Con esta visión Dios le dice al profeta Isaías: “Yo estoy al
mando, gobernando a todos. Como las faldas cubren y protegen. Así yo te cubro,
te sostengo. No importa lo que ha pasado, Yo soy tu fuerza”.
Reflexión:
Dios continúa sentado en su trono, él gobierna sobre todas las cosas.
Aunque en diferentes situaciones de la vida, las dificultades y obstáculos que
enfrentamos, a veces nos hacen experimentar dudas e incertidumbres. Debemos comprender
que el Señor mantiene el gobierno, sobre todo. Lo que debemos hacer es lo que
hizo el profeta Isaías, buscarlo, recibir su guía, fortaleza y dirección.
Sin embargo, en algunos momentos, es tiempo apremia para acudir al
templo, por eso en el lugar donde nos encontremos, pensemos que Dios está en
todas partes, y él nos escucha porque está con nosotros. En el lugar donde
estemos acudamos a Dios en oración, él nos escucha.
Aplicación:
Encontraremos situaciones difíciles en la
vida, recordemos que este camino escogido no es fácil, pero a pesar de las
dificultades, Jesús es el camino a la vida eterna. Así como el profeta Isaías, enfrentó la muerte de su rey
Uzías, rey de Judá. Nosotros también estamos expuestos a padecimientos, al
igual que sufrió también Jesús. O quizás pasaremos por situaciones similares.
Pero
nuestra confianza y esperanza no puede estar depositada en ningún ser humano.
Mucho menos en las personas que nos gobiernan, peor aún si nuestra confianza la
depositamos en una empresa, negocios o cosas similares. La pérdida o muerte de
amigos, familiares, enfrentar una ruptura familiar o de un amigo, el declive de
un negocio o cualquier cosa, situaciones difíciles vividas en la congregación,
no es razón para deprimirnos, perder el equilibrio, y nuestra confianza en
Dios.
Nuestra
confianza debe estar puesta en Jesús, en Dios, que tiene todo el poder para
resolver y dar salida a cada una de las situaciones, a las cuales nos
enfrentamos en un momento dado.
En conclusión:
Confía en Jehová perpetuamente, porque en
Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos. Isaías 26:4.
Oremos
por todo lo que estamos enfrentando para que sea Dios tomando el control, y también
nosotros permitamos que él lo haga.
Realizado el 21/12021.
Editado 15-07-2026.
Estudio devocional del
libro de Isaías
Oración general.
Por las situaciones difíciles
presentadas en nuestra vida. Dios nos dé la salida, en nombre de Jesús.

No hay comentarios:
Publicar un comentario