Explicación de Ezequiel 37. El valle de los huesos secos. La resurrección de los muertos.

 

Texto: Juan 11:25-26.

“Jesús dijo yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente." ¿Crees esto? 

 

La resurrección.

La resurrección de los muertos.

 

La profecía de Ezequiel del valle de los huesos secos.

Ezequiel es uno de los profetas que da aliento al pueblo con respecto a la resurrección de los muertos. Esta profecía con doble referencia. Se cumplió cuando el Señor Jesús resucitó, también muchos cuerpos de los santos se levantaron de los sepulcros y aparecieron a muchos. Mateo 27:52-53. Y también se cumplirá cuando Jesús regrese en su Gloria. Ezequiel. 37:1-14.  

 

Ezequiel habla de una manera extraordinaria como sucede la resurrección de los muertos. Ya que muchos en Israel se habían desalentado y perdido toda esperanza, cuando fueron en cautiverio, y ellos decían nuestros huesos se secaron, y se acabó su esperanza, somos destruidos, refiriéndose a todo el pueblo que estaba muerto en Israel. 


Ellos estaban cautivos y se moría la esperanza de su nación.  Pero Dios le promete a través de la profecía del profeta Ezequiel, que si serán nación.

 

La promesa de la resurrección.

Dios le habla a Ezequiel para que los aliente con esta profecía, en el valle de los huesos secos. Le muestra de una manera figurada, donde estaban sus huesos, y eran muchísimos sobre la faz del campo y, por cierto, estaban demasiados secos.


 

Ezequiel dijo que Dios le preguntó: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y le dijo: Señor Jehová, tú lo sabes.

Me dijo en ese momento: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oigan palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: Mira, yo hago que, entre espíritu en ustedes, y vivirán. Pondré tendones sobre los huesos de ustedes, los cubriré de carne, y los cubriré de piel. Pondré en ustedes espíritu, y vivirán. Sabrán que soy yo Jehová.

                               

¿Cómo será la resurrección de los muertos?

Luego profetizó Ezequiel como me fue mandado, y hubo un ruido mientras profetizaba, y observó un temblor. En ese momento, los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 


Miré, y observé, cómo se llenaban de tendones los huesos. 

Luego la carne los recubrió. Y la piel los cubrió por encima de la carne; pero no había en ellos espíritu.



De nuevo Dios le dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu, así ha dicho Jehová el Señor: espíritu, ven de los cuatro vientos, sopla sobre estos muertos, y vivirán.

 

Y profetizó como se le había mandado. Y entró el espíritu en ellos, y vivieron. Se pararon sobre sus pies. Estuvieron sobre sus pies, como un enorme ejército. Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. Mira, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, pereció nuestra esperanza, y del todo somos destruidos.

 

Por tanto, profetiza, y diles, así ha dicho Jehová el Señor: Mira, pueblo mío, yo abro sus sepulcros. Saldrán de su sepultura, y los traeré a la tierra de Israel. Sabrán que yo soy Jehová, pueblo mío, cuando abra sus sepulcros, y lo saque de su sepultura. Pondré mi Espíritu en ustedes, y vivirán. Los haré reposar sobre su tierra; sabrán que yo Jehová hablé, y lo hice. Les cumplí mi palabra, dice Jehová.



“Ezequiel escribió esta profecía en el exilio en Babilonia. Dios les muestra que ellos resucitarán, y que su esperanza no ha sido inútil. En este aspecto, cuando Jesús resucitó, muchos cuerpos de los muertos resucitaron, y estuvieron en Jerusalén.

 

Pero, sin embargo, esta profecía también se refiere a la resurrección futura de Israel, cuando Jesús venga en su gloria.”



Profecía de Ezequiel: Israel será un solo pueblo en su venida en gloria.

Desde el cautiverio de Bailonia al pueblo de Israel lo comenzaron a llamar judíos hasta el día de hoy. Todas las tribus fueron unidas, tanto los descendientes de Judá como los de Efrain descendientes de José, Dios le habló diciendo que serán un solo pueblo en las manos de él, ya no estarán separados en Israel y en Judá. Y esta profecía se ha cumplido. Hoy en día se llaman judíos, tanto los que habitan en Israel como los que están esparcidos en todo el mundo hasta ahora. Ezequiel 37:15-20.

 

Profecía de Ezequiel: Israel volverá a ser una Nación. Esta profecía se cumplió entre los años 1947 al 1949 cuando es aceptada por UNO como un estado independiente.

 

Israel no se volverá a dividir más.

El Señor les dice que recogerá a los hijos de Israel de entre las naciones, a las cuales fueron de todas partes, y los traerá a su tierra.

 

Esta profecía juntamente con lo que anunció el profeta Isaias. Se cumplió en parte, en su totalidad se cumplirá cuando regrese y sea el Rey de Israel.

 

Israel restaurada en su venida en Gloria.

Porque sigue profetizando Ezequiel, que Dios hará que Israel sea una nación en la tierra, en los montes de Israel. Y tendrán un solo gobierno, el de su rey. Nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni nunca más se contaminarán con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones. Los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, y los limpiaré. Me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios.

 

El rey David será su rey

Mi siervo David será el rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor. Andarán en mis preceptos, en mis estatutos, los guardarán, y los pondrán por obra. Habitarán en la tierra que le di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron sus padres; en ella habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre. Y mi siervo David será príncipe de ellos, para siempre.

 

Dios hará un pacto de paz con Israel.

Haré con ellos un pacto de paz, un pacto perpetuo con ellos. Los estableceré y los multiplicaré. Pondré mi santuario entre ellos para siempre.

 

Jesús estará como rey en medio de ellos.

Estará en medio de ellos mi tabernáculo, seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Sabrán las naciones que Jehová santificó a Israel, estando mi santuario en medio de ellos, para siempre. Ezequiel 37:21-28.

 

“Esta profecía, esta pronto a suceder, cuando Dios restaure a Israel, él le será por rey, su Hijo Jesús será el Rey de Israel. El tabernáculo de Dios estará entre los hombres, y su santuario estará para siempre entre su pueblo. Su Hijo Jesús estará entre ellos para siempre. La nueva Jerusalén e Israel. El pueblo de Dios que cree en Jesús entre las naciones”

 

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